Thursday, March 18, 2010

¿Donaría su vuelto a...?

A propósito de las campañas de ayuda a los damnificados recordé que Khalil Gibran escribe en su libro El Profeta sobre el dar. Relata que un rico le pide al sabio que hable sobre el tema. Este le responde :”Dais muy poca cosa cuando dais de lo que poseéis. Cuando dais algo de vosotros mismos es cuando realmente dais.”
Esta acertada idea me pone ineludiblemente frente al siguiente tema: ¿qué estamos “comprando” cada vez que nos sentimos generosos cuando accedemos a entregar lo que sobra de nuestro billete de pago ante la cajera de un supermercado, farmacia u otro? ¿A cambio de qué lo entregamos? Pensando marginalmente sabemos que el beneficio asociado a esa acción debe superar a su costo o no lo haríamos. Livianamente (y equivocado) podríamos pensar que estamos siendo solidarios con el que más necesita y esas monedas representan el costo de oportunidad de nuestra acción. Esa limosna otorgada satisface nuestra necesidad de ayudar al prójimo y quedamos complacidos.
Combinando economía y las palabras del profeta de Gibran concluyo lo siguiente. Quien dona su vuelto dona poco ya que es algo que le sobra. El sacrificio personal es insignificante como para considerarse altruista. Lo que realmente sucede es que esta acción no soluciona nada directamente sino  más bien, quien la ejecuta, paga para que otros lo hagan (ej: Hogar de Cristo). $1 peso donado es un peso que beneficia aliviando la conciencia sobre las carencias de los demás, nada más. Entonces quienes piensen que esta dádiva es suficiente para cumplir con el rol humanitario de ayudar al prójimo, hagan una introspección al respecto.
Lo contrario podemos decir de las miles de personas que se han enrolado como voluntarios para transportar, coordinar, entregar y distribuir la ayuda recolectada en el país. Ellos si están demostrando que la solidaridad les es más rentable que poseer sus recursos. Lo mismo de los que están ayudando codo a codo con la limpieza y reconstrucción de los sitios afectados. También quienes, no pudiendo viajar a socorrer, han organizado iniciativas para recolectar más dinero del que a ellos, individualmente, les es posible donar. Ellos si están dando algo propio y que no les sobra: su tiempo y esfuerzo, empleado en aliviar a los desvalidos, no es superavitario y no les será devuelto. Esos jóvenes que han concurrido en masa a ayudar si están dando algo de ellos mismos.
Otro principio económico dice que todos respondemos a incentivos. En la medida que los beneficios asociados a una acción aumenten, más querrán las personas realizarlas. En el caso de los voluntarios, no han esperado estímulos externos y se han incentivado autónomamente. Felicitaciones.

@claudiodaud

Wednesday, March 03, 2010

Fantasías de los Chicago Boys


Traducción de la columna "The Conscience of a Liberal" de Paul Krugman para el New York Times. 3 de Marzo 2010.
* GDP = PIB
Ah, Chile. ¿Se acuerdan como, durante el debate de Seguridad Social [en USA], el sistema de pensiones chileno era tomado como ejemplo - aunque después resultó que rentó pobremente para muchas personas y muchos chilenos lo criticaron? Ahora tenemos a los sospechosos de siempre afirmando que la relativamente baja cifra de muertos del terremoto comprueba que Milton Friedman tenía razón. Los Chicago Boys lograron que Chile se enriqueciera y esa es la causa.
Como muchos han señalado, existe el asunto de las normas de construcción. Friedman no era precisamente adicto de tales normativas - vean esta entrevista en la que se refiere a estos códigos como una forma de gasto público porque "impone costos que privadamente talvez no quisieras incurrir".
Pero hay otro punto: los resultados económicos de Chile bajo Pinochet son mucho más ambiguos que lo que dice la leyenda. Como se cuenta, los defensores del libre mercado se hicieron cargo, liberalizaron y después hubo un boom.
En realidad, como pueden ver en el gráfico de arriba, lo que pasó fue esto: Chile tuvo una enorme crisis económica a principio de los 70, que fue, efectivamente, causada en parte por Allende y los agitadores que lo acompañaban. Después el país evidenció una recuperación impulsada principalmente por la entrada masiva de capital extranjero que principalmente sirvió para recuperar lo perdido. Despues hubo una profunda crisis, otra vez a principio de los 80 - en parte por la crisis latinoamericana de deuda externa, pero Chile fue golpeado más fuerte que otros países. No fue hasta finales de los 80, cuando ya las políticas libremercadistas más duras se habían suavizado,  que Chile se adelantó y distanció definitivamente de donde estaba en los 70.
Entonces: se aplican políticas de libre mercado  y "como por arte de magia" la prosperidad fluye... 15 años después.

Wednesday, February 17, 2010

Ingeniería Comercial con Guitarra



Amo mi profesión por varios motivos pero uno por sobre todos: es multidimensional como el ser humano. Como en ninguna otra profesión, el Ingeniero Comercial puede desempeñarse destacadamente en prácticamente todos los departamentos de los más variados tipos de organización humana. Como  ejecutivo de un banco o administrador de supermercado; como pequeño empresario automotriz o evaluador de personal; como encargado de marketing de un club de fútbol o administrador de insumos en un hospital; como evaluador de inversiones mineras o fiscalizador de impuestos aduaneros; como coordinador de horarios de una empresa de buses o jefe de campaña de un candidato a senador; como profesor universitario, ministro de estado o presidente de la nación.
Esta aventajada realidad tiene que ver eminentemente con los sólidos principios económicos que nos son traspasados como estudiantes de esta carrera y que luego reafirmamos en nuestra vida laboral. Principalmente dos que están presentes inevitablemente en toda acción humana, individual o colectiva.
El primer principio es que todo individuo piensa y decide marginalmente. Esto quiere decir que si el beneficio que recibimos de emprender una nueva acción es mayor que el costo de realizarla, entonces lo haremos. En caso contrario, desistiremos. Esto nos obliga a hacer concienzudos análisis antes de resolver cualquier asunto. Si como gerente de un club de fútbol tengo problemas con los destrozos que hace la barra no debería regalarles entradas para el estadio.
El segundo reconoce que todo ser humano, sin excepción, responde a incentivos. Si se modifican los costos o beneficios asociados a una actividad, el comportamiento relativo a esta cambia. Si como profesor acostumbro a hacer pruebas cortas y fáciles, lo esperable es que mis alumnos estudien menos.
Entendiendo esto y conjugándolo con las otras disciplinas entregadas  en las aulas (administración, finanzas, marketing, logística, etc.), el Ingeniero Comercial puede tener un desempeño eficiente en las más variadas tareas del quehacer productivo y social. No sólo cumpliendo con las labores encomendadas sino que anticipándose a las necesidades de las personas y sus organizaciones. 
Por eso es que creo que toda carrera que se imparta en el país, universitaria o técnica, debiera contener cátedras básicas de economía y gestión.
Como adepto y apólogo de esta profesión me siento muy contento y confiado de la composición del gabinete presentado la semana pasada por el presidente electo. 8 de las 22 personas escogidas (36,3%) son Ingenieros Comerciales y a partir del 11 de marzo secundarán  al presidente, también Ingeniero Comercial, en la administración del Estado de Chile. Más aún, validando mi concepto de polifuncionalidad de la profesión, fueron nombrados en cargos tan atípicos para la misma como Carolina Schmidt en el Servicio Nacional de la mujer, Ricardo Raineri en Energía, Felipe Morandé en Transporte, Joaquín Lavín en Educación y Cristián Larroulet en la vocería de la presidencia. No me cabe ninguna duda que, esta vez “con guitarra”, los Ingenieros Comerciales encargados de la administración del país tendrán el más alto nivel de desempeño.
Considerando  que estamos en pleno proceso de admisión a las universidades, espero que esta columna sea un incentivo  definitorio para todas aquellas “ávidas y jóvenes mentes” (John Nash), que aún no tengan definida su vocación. Recién egresados de 4to medio, tomen una decisión racional. Estudien ingeniería comercial. Está de moda.