Wednesday, November 26, 2008

Se Remata el Siglo: ¿La Voz de los 90?


El año pasado escribí sobre el "revival" ochentero ( Me Verás Volver.. Junio 2007) y la relación que este tenía con el nivel de ingresos de quienes nos identificamos con esa época tan particular en la historia chilena y tan pródiga en circunstancias emotivas y sentimentales para todos los que crecimos inmersos en ella.

Pero la cantidad de productos y servicios desarrollados en los últimos 3 años inspirados en esa década y el uso incesante de sus íconos para promocionarlos me llevan a reflexionar lo siguiente: ¿Son acaso las reminiscencias de una etapa, concluida hace 20 años, la única manera de venderles productos a los que fluctúan entre los 30 y 45 ? La cantidad de propuestas comerciales en este sentido y la duración que lleva el fenómeno hace pensar que los creativos andan un poco dormidos y los productivos quieren exprimir la coyuntura hasta la última gota. ¿Hasta cuándo creen que los de esa generación vamos a tragarnos todo lo que diga 80 como autómatas sacados de "Un Mundo Feliz"?

El ejemplo que me parece más odioso (y la escucho con sentimientos encontrados) es el de Radio Concierto. Autoproclamada "la voz de los 80", aludiendo a la transgresora canción de Los Prisioneros, revuelve toda su programación diaria en torno a la iconografía mediática de esa década, sin ningún espacio para otras manisfestaciones, ni matices que apunten a otro público (o al mismo pero con otros atributos). Se agradece el programa noticioso de "Mañana Será Otro Día" que viene a ser EL momento para pisar la contingencia y la actualidad en una transmisión que podría perfectamente haber animado mi fiesta de 15 años (1986).

Pero mi intención no es denostar a la radio (bastaría con que escuchara otra) sino analizar la situación. Me parece perfecto que los ejecutivos de la emisora hayan detectado una oportunidad en el mercado, hayan elaborado una estrategia y se atengan a ella disciplinadamente. Es lo que hay que hacer. Pero deben preocuparse también de proyectar cómo y cuántos serán sus futuros consumidores y el análisis de su programación sugiere que no lo están haciendo.

Los que nos identificamos con los 80 no vamos a estar perpetuamente asidos a todo lo que estos representan. No me imagino a alguien nacido en los 70 pegado a radio Concierto el 2020 (más aun considerando que ya llevaría 20 años haciéndolo). Los que nacieron durante los 80 o despues, no tienen recuerdos profundos de esa época y , por lo tanto, no tienen motivo para relacionarse con ella. Para los que nacieron antes de los 70 hay menos motivos aun y se identifican con otras épocas como la "hippie" y la "Nueva Ola". Entonces el pronóstico del tamaño del público objetivo para la "voz de los 80" no es muy prometedor. 
Tomando en cuenta esto y para no encontrarse repentinamente sin clientes, Concierto debiera estar pensando en sus oyentes de mañana. Y reconociendo la tremenda habilidad y talento que han demostrado llegando al público con la iconografía ochentera, lo lógico sería que lo hicieran con la siguiente: los 90. Quienes se sienten representados por esta década (nacidos en los 80) están por cumplir 30 años y pronto tendrán los ingresos necesarios para diversificar y aumentar su consumo y lo harán con lo que los identifique y represente. Es la manera de irse anticipando a la demanda futura y a la vez de ir creando la necesidad por un show musical de esas características.
Atendiendo a esta oportunidad, Concierto debería comenzar un programa tipo "La Voz de los 90" antes que otra radio lo haga. Un programa que comience a atraer y preparar a los radioescuchas de mañana. Un espacio asociado con los emblemas de los 90 en Chile, década tan particular como la anterior. Retorno a la democracia, globalización, crecimiento económico, Colo Colo campeón de la Libertadores, La Oz, The London Clinic, los ejercicios de enlace, tratados de libre comercio, fin de siglo, etc. Aprovechándonos del grupo musical símbolo de los 90, Los Tr3s, les parece que el programa debiera llamarse Se Remata el Siglo?

Thursday, October 02, 2008

¿Fin de la Supremacía Económica Americana?


"Los problemas generados por la crisis financiera demuestran que la era del dominio de una sola economía y de una sola divisa ha quedado en el pasado"


Palabras de Dmitri Medvédev, presidente ruso, refiriéndose a Estados Unidos y el dólar, al asistir junto a la canciller alemana, Angela Merkel, a un foro político en San Petersburgo. Si bien, en un análisis superficial, sus palabras podrían sonar cuerdas, convincentes e interpretativas de la realidad, ante un estudio levemente más profundo, la afirmación parece no ser tan clara e incluso, derechamente, dudosa. Más bien un deseo frustrado o argumento soportante de una estrategia denostadora del país del norte.

La demostración máxima de confianza y reconocimiento de fortaleza y liderazgo de un país por parte de otros está en lo que sucede con su divisa. El hecho de que el dólar se haya transformado durante el siglo XX en LA moneda de refugio de inversionistas y de transacciones comerciales internacionales así lo demuestra. Ante la incertidumbre por la inestabilidad en su país de origen, cualquier ciudadano recurría a la divisa americana como forma de proteger su riqueza. La condición del dólar como reserva infalible de valor y principal medio de intercambio internacional de productos, lo mantuvo apreciado por décadas. Mas aun, respaldado por la economía más fuerte, elástica y confiable del mundo.

Hoy, Estados Unidos aparece como ídolo con pies de barro. Su doctrina económica es cuestionada por autoconducirse a la crisis y la confianza en su funcionamiento se evapora. Entonces es lógico pensar en el proceso inverso. El dólar perdiendo su condición de hegemonía, declinando su valor ante las divisas representantes de otras economías y otros instrumentos asumiendo el rol de resguardo financiero.

Sin embargo, los datos económicos sobre paridad de divisas en el mundo nos dicen lo contrario. En los últimos seis meses, época de intensificación de la crisis subprime, prácticamente todas las monedas del mundo han perdido valor frente al dólar. Entre Agosto y Octubre el Real Brasilero se depreció frente al dólar en un 24%. Entre Abril y Octubre, el Euro en un 14%, el Yen en un 4%, la Rupia indú en un 18% y nuestro peso chileno, en un 27%. Esto quiere decir que para comprar el mismo dólar, hoy se necesitan mas divisas locales que hace 6 meses.

¿Porqué esta revalorización cuando todos debieran estar arrancando de la divisa americana haciéndola desvalorizarse en todo el mundo? Sin duda las razones son variadas y particulares en cada caso. En general, por un lado, podemos mencionar la certeza de los mercados de que un gran plan de rescate del mercado de capitales (de US$ 700.00 millones) por parte de las autoridades americanas sumado a su ya anunciado déficit fiscal para el 2009 de US$ 409.000 millones va a presionar la demanda mundial de dólares fortaleciendo su precio. Por otro, el ingreso de dólares a los países se ha visto disminuido por la caída en el precio internacional de sus commodities y otros bienes transables o directamente por la disminución del volumen de sus negocios internacionales.
Pero la muestra última y contundente de la confianza inmutable en la preponderancia económica americana es el hecho de que los inversionistas siguen refugiándose en la moneda americana (analistas así lo han confirmado) ante la certeza de que esta crisis afectará también a sus economías locales. Eso nos demuestra que los agentes inversionistas deducen que este trance, originado en USA, afectará también a sus países, haciéndolos económicamente inestables y riesgosos, pero que la recuperación americana será más rápida y efectiva y, por lo tanto, sigue siendo más segura. Entre países en crisis escogen a Estados Unidos de todas maneras por su demostrada capacidad de reacción y asertividad. Por ende, se amparan en la divisa americana como en ninguna otra. ¿O acaso alguna moneda se está apreciando rápidamente por ser la nueva reserva de riqueza? ¿el rublo del presidente ruso tal vez? Claro que no. Creo que ni Medvédev ni ninguno de los líderes mundiales actuales estará vivo para verificar su anhelo de presenciar el fin de la hegemonía económica americana.

Tuesday, September 30, 2008

Marx, Sacúdete en tu Cripta. We are NorthAmerican Brokers...


Luego de décadas de análisis de las políticas económicas capitalistas que tenían a los países europeos y a Estados Unidos montados en un vertiginoso desarrollo, Karl Marx publica, en 1867, el primer volumen de su obra El Capital. En esta predice la caída del sistema capitalista basado en las siguientes premisas.
Dado el galopante crecimiento económico y aumento del número de empresas oferentes en los mercados (situación imperante en esos países durante el siglo XIX), sus márgenes de utilidad se reducirían cada vez más. Ante esto y la consecuente intensificación de la competencia, sólo sobrevivirían los más fuertes, los pequeños productores tendrían que salir del mercado o venderse a su competencia y las transacciones se concentrarían en pocas empresas de gran tamaño. Estas firmas de gran envergadura sustituirían mano de obra por tecnología, tendrían mucho poder para explotar a sus trabajadores y aumentarían los desempleados. Debido a la extensión de este escenario de libertad económica y abuso de la clase asalariada, las protestas laborales serían cada vez más frecuentes, las crisis se repetirían cíclicamente, la economía entraría en frecuentes depresiones y éstas afectarían cada vez a más personas.
En pocas palabras, el capitalismo contenía la semilla de autodestrucción en su propia estructura conceptual y funcional. Ya en su Manifiesto Comunista de 1848 había escrito:

"El desarrollo de la industria moderna horada desde sus pies las fundaciones sobre la cual la burguesía produce y se apropia de producto. Por lo tanto, lo que la burguesía produce, sobre todo, son sus propios enterradores. Su caída y la victoria del proletariado son igualmente inevitables."

Las ideas marxistas fueron paulatinamente sepultadas a través del siglo XX y recibieron su golpe de gracia a partir de 1989. Había predicho el colapso del sistema libremercadista y una revolución mundial. El incumplimiento de la profecía, la capitalización de la China comunista y la caída del bloque soviético condenaron la doctrina por inservible y anárquica. El auge económico a partir de la administración de Bill Clinton y la locomotora americana tirando la economía mundial puso la lápida.
Hoy, la crisis subprime del mercado hipotecario americano y su efecto dominó se extiende por todo el mundo y bota gigantes organizaciones inversionistas como si fueran kioskos de esquina. Corporaciones titánicas, llenas de dólares y con un mercado copado a quien prestárselo, voltearon su mirada hacia un segmento de clientes más riesgoso pero dispuesto. Entre cerebros creativos y directores ávidos de más negocios inventaron una forma de darle validez a esos instrumentos de deuda cuestionables y estos se transaron a través del mundo con seguridad absoluta. Las ventas inmobiliarias se dispararon, las economías hirvieron y la burbuja se infló. Son las mismas corporaciones que con sus toneladas de divisas han especulado con los commodities, encareciendo la vida del ser humano promedio.
Ahora que esas deudas no se pagan, caen quienes prestaron ese dinero y quienes les prestaron a ellos o compraron sus títulos hipotecarios sembrando el pánico financiero, económico y político.
¿Qué dirían ahora los dogmáticos liberales de la doctrina económica que defendieron a ultranza como la receta perfecta de crecimiento y mejoramiento de la calidad de vida de las personas en general? ¿Qué falló? ¿No tenemos acaso gigantes corporativos, formados por compras y fusiones a partir de sus competidores más pequeños? ¿No hay acaso concentración en esos mercados financieros? ¿No es el desarrollo del mercado hipotecario subprime un tarascón desesperado para aumentar la rentabilidad de la industria? ¿No son los millones de ciudadanos promedio, que han visto como el costo de su vida sube y se empobrecen, una clase sobreendeudada y oprimida? ¿Alguien duda de que, de una u otra manera, no habrá ciudadano en el mundo que no se vea afectado por este conflicto? ¿No estamos en crisis y seguramente pronto en recesión? ¿Aunque de mayor gravedad, no es esta crisis subprime otro desequilibrio económico negativo como los que se vienen repitiendo sucesivamente cada década?
Sin duda, Marx fustigaría hoy al capitalismo con evidencia en mano. Aunque evidentemente, en este siglo XXI, nadie recomendaría la receta socialista de economía centralmente planificada como salida a esta crisis, la lección subyacente es clara: sin la regulación apropiada, el capitalismo feroz tiene la semilla de autodestrucción en su propio corazón dándole la razón al Manifiesto Comunista de Marx de hace 170 años. ¿Quién ríe ahora?